Noticias Arquidiocesanas Locales
114º Asamblea Plenaria (Pilar, 6-11 de noviembre de 2017): Quedó conformada la Comisión Permanente Imprimir E-mail

Compartir

cea boletinCOMISION PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA
(PERIODO 2017-2020)
COMISION EJECUTIVA
Presidente: Mons. Oscar Vicente Ojea, Obispo de San Isidro
Vicepresidente 1°: Cardenal Mario Aurelio Poli, Arzobispo de Buenos Aires
Vicepresidente 2°: Mons. Marcelo Daniel Colombo, Obispo de La Rioja
Secretario General: Mons. Carlos Humberto Malfa, Obispo de Chascomús
COMISIONES EPISCOPALES

C.E. de Fe y Cultura
Presidente: Mons. Fernández, Víctor Manuel

C.E. de Catequesis y Pastoral Bíblica
Presidente: Mons. Dus, Ramón

C.E. de Ministerios
Presidente: Mons. Fernández, César Daniel

C.E. de Vida Consagrada
Presidente: Mons. Aspiroz Costa, Carlos

C.E. de Liturgia
Presidente: Mons. D’Anníbale, Miguel Ángel

C.E. de Pastoral Social
Presidente: Mons. Lugones, Jorge

C.E. de Educación Católica
Presidente: Mons. Martín, Eduardo

C.E. para el Apostolado de los Laicos y Pastoral Familiar
Presidente: Mons. Laxague, Pedro M.

C.E. de Comunicación Social
Presidente: Mons. Barba, Gabriel

Consejo de Asuntos Económicos
Presidente: Mons. Eguía Seguí, Enrique

C.E. para Caritas
Presidente: Mons. Tissera, Carlos José


DELEGADOS DE REGIONES PASTORALES

BUENOS AIRES
Mons. Fenoy, Sergio
Suplente: Mons. Vázquez, Jorge

PLATENSE
Mons. Torrado Mosconi, Ariel
Suplente: Mons. Martín, Raúl

LITORAL
Mons. Santiago, Hugo
Suplente: Mons. Collazuol, Luis

NEA
Mons. Stanovnik, Andrés
Suplente: Mons. Martínez, Juan

NOA
Mons. Jiménez, Demetrio
Suplente: Mons. Rossi, José María

CUYO
Mons. Taussig, Eduardo
Suplente: Mons. Lozano, Jorge

CENTRO
Mons. Uriona, Adolfo
Suplente: Mons. Buenanueva, Sergio

PATAGONIA
Mons. Chaparro, Juan José
Suplente: Mons. Laxague, Esteban

 
EMBARGO hasta las 20 hs. - Asamblea Plenaria 114° Imprimir E-mail

Compartir

cea boletin

EMBARGO 20 HS - 114° Asamblea Plenaria
(Pilar, 6-11 de noviembre de 2017)
Misa de Apertura - Homilía de Mons. José María Arancedo

Queridos hermanos:

Con la celebración de esta Eucaristía iniciamos nuestra 114° Asamblea Plenaria, que es una Asamblea Electiva. Vamos a vivir un momento importante en la vida de la Conferencia Episcopal, en el marco de nuestro afecto colegial y comunión eclesial. Es un momento de oración y de reflexión, de discernimiento y de decisiones que hacen a nuestro deber episcopal. Nuestra elección es un acto de libertad y de responsabilidad creativa en la búsqueda del bien pastoral de la Iglesia. Somos conscientes de nuestra fragilidad y límites, pero sabemos que contamos con la promesa de la asistencia del Espíritu Santo a quien invocamos con la confianza de la fe.

No está ausente la presencia de María Santísima, Madre de la Iglesia, que siempre nos acompaña, como acompañó a los Apóstoles. Contamos, además, con la oración de muchos fieles, religiosas y laicos que viven este momento con cercanía espiritual y amor a la Iglesia. No estamos solos, pero sabemos que nos cabe una responsabilidad personal sea para elegir como en ser elegidos al servicio de la misión de la Iglesia. Que el Señor nos conceda los dones de su Espíritu para vivir y asumir este momento de particular trascendencia en la vida y el camino pastoral de nuestra Conferencia Episcopal.

En el evangelio que acabamos de proclamar Jesús nos dice: “cuando des un banquete, invita a los pobres,..…porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos” (Lc. 14, 12-14). Jesús nos habla de algo central en la vida cristiana, de la gratuidad, de dar sin esperar recompensa, de superar la lógica del doy para que me des, de dar un primer paso hacia quien lo necesita, de quebrar ese círculo cerrado de las relaciones basadas en la búsqueda del sólo provecho personal que termina aislándonos, para abrirnos, en cambio, a esa dimensión nueva donde el otro, el que me necesita, es una persona que con su presencia, muchas veces silenciosa, da sentido pleno a nuestra vida. El evangelio es gratuidad.

En este “invita a los pobres” vemos esa constante del evangelio donde ellos son los “preferidos del Señor”. Se trata de una preferencia que es expresión de un amor creador y redentor, que busca cuidar, sanar y elevar la dignidad de todo hombre, especialmente del que sufre, del necesitado. La evangelización, el predicar y testimoniar a Jesucristo es, por ello, el mayor acto de caridad con el que expresamos nuestra fe. La cercanía con el pobre es un claro testimonio de fidelidad al evangelio de Jesucristo, que nace de esa mirada de fe: “que descubre el rostro del Señor en aquellos hermanos nuestros con quienes Él se ha identificado y desde quienes Él nos interpela” (L.P.N.E 27). La presencia y la vida del pobre es un llamado de Jesucristo que nos habla y orienta a la conversión personal y pastoral en la vida de la Iglesia.

Esta palabra del Señor “invita a los pobres” nos ayuda a disponernos a vivir la 1° Jornada Mundial de los Pobres que Francisco ha instituido y nos invita a celebrarla como fruto del año de la Misericordia. Lo hace recordando al beato Pablo VI cuando afirmaba: “los pobres pertenecen a la Iglesia por derecho propio”, y la obligan a la opción fundamental por ellos. En el mismo sentido, retomando la reflexión que hiciera Benedicto XVI, Aparecida nos habla de la opción por los pobres como una “página implícita de la cristología” (392). Es la riqueza de este camino teológico pastoral que Francisco ha asumido y lo ha querido añadir a las: Jornadas mundiales establecidas por sus predecesores. Francisco nos habla de reaccionar ante una “cultura del descarte y el derroche”, que nos “disponga a compartir con los pobres cualquier acción de solidaridad, como signo de encuentro y de fraternidad”. Esto nos abre todo un programa de acción pastoral.

El lema tomado de san Juan se refiere a esa actitud que nace de la fe en Jesucristo: “No amemos de palabras sino con obras” (1 Jn. 3, 18). Vemos un llamado a iluminar nuestras vidas y acciones pastorales desde la vida y opciones de Jesús. Como toda Jornada Mundial está dirigida en primer lugar a la Iglesia, pero es una invitación a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a mantener: “la mirada fija en quienes tienden sus manos clamando ayuda y pidiendo nuestra solidaridad”. Es un Mensaje profundamente evangélico, ecuménico y social porque parte de la fe en un Dios que es Padre y Creador, pero también desde Jesucristo que: “que por su encarnación, está unido de algún modo a cada ser humano”.

Queridos hermanos, en esta Asamblea termina mi servicio a la Conferencia Episcopal desde la presidencia. Solo me queda dar gracias a Dios y a ustedes, en quienes he encontrado comprensión, colaboración y caridad para acompañarme. Destaco el trabajo de todas las personas de la Secretaria General a quienes mucho les debo. Que el Señor supla con su misericordia, y ustedes sepan disculpar, aquello en lo que no he respondido plenamente. Que María Santísima, nuestra Madre de Lujan, nos siga acompañando con su maternal presencia.

+ José María Arancedo
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz
Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina

 
Conmemoración de los 500 años de la Reforma - UCSF Imprimir E-mail

Compartir

Claves para su interpretación en una era ecuménica y global

La Universidad Católica de Santa Fe se suma a la conmemoración de los 500 años de la Reforma Luterana, con la Jornada “Claves para su interpretación en una era ecuménica y global”, el próximo 18 de octubre de 19 a 21.30 horas.

Fue el 31 de octubre de 1517 cuando Martín Lutero clavara sus 95 tesis contra la venta de indulgencias en la puerta de la iglesia de Wittenberg (Alemania). Este hecho es el que marca el origen de la reforma protestante y de diversas iglesias con millones de fieles.

Desde entonces, la Iglesia de Roma y el que pasó a llamarse protestantismo han estado separados por ideas doctrinalmente irreconciliables.

Sin embargo, desde el Concilio Vaticano II y, -sobre todo- en los últimos años, se ha comenzado a dialogar y se han dado pasos adelante en la esperada unidad de los cristianos, que incluye también a los ortodoxos. El Concilio ya comprometió a la Iglesia Católica “a recorrer el camino de la acción ecuménica” y los posteriores viajes de los Papa Juan Pablo II, Benedicto XVI y recientemente Francisco a los países protestantes y los encuentros con sus representantes fueron prueba de ello.

Uno de los numerosos gestos de acercamiento fue el Benedicto XVI, el papa alemán, quien el 24 de enero de 2011 en su discurso al obispo luterano Friedrich y la delegación de la Iglesia Evangélica Luterana Unida de Alemania, expresó que “luteranos y católicos tendrán la oportunidad de celebrar en el mundo entero una conmemoración ecuménica, de defender a nivel mundial las cuestiones fundamentales, y no en forma de una celebración triunfalista, sino como una profesión común en nuestra fe en el Dios Uno y Trino, en la obediencia común a nuestro Señor ya su Palabra”.

El Papa Francisco participó en el año 2016 de la rememoración en Suecia. Allí, dio “gracias a Dios por esta conmemoración conjunta de los 500 años de la Reforma, que estamos viviendo con espíritu renovado y siendo conscientes que la unidad entre los cristianos es una prioridad, porque reconocemos que entre nosotros es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. El camino emprendido para lograrla es ya un gran don que Dios nos regala, y gracias a su ayuda estamos hoy aquí reunidos, luteranos y católicos, en espíritu de comunión, para dirigir nuestra mirada al único Señor, Jesucristo”.

Posteriormente, este año, al referirse a esta fecha expresaba que todos somos conscientes de que el pasado no se puede cambiar. Sin embargo, hoy, después de cincuenta años de diálogo ecuménico entre católicos y protestantes, es posible hacer una purificación de la memoria, que no consiste en realizar una corrección impracticable de lo que ocurrió hace quinientos años, sino en «contar esta historia de una manera diferente».

Francisco, sostiene que sin rastro alguno de aquel rencor por las heridas sufridas que deforma la visión que tenemos los unos de los otros, hoy, como cristianos, estamos llamados todos a liberarnos de los prejuicios hacia la fe que profesan otros con un acento y un lenguaje diferente, a intercambiarnos mutuamente el perdón por los pecados cometidos por nuestros padres y a invocar juntos de Dios el don de la reconciliación y de la unidad.

En este contexto, el Vicerrectorado de Formación de la UCSF, junto al Instituto de Ciencias Sagradas de la Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, realizará esta Jornada de reflexión.

En la que disertarán el Pbro. Dr. Ricardo Mauti, delegado del Arzobispo para el diálogo ecuménico e interreligioso, sobre “Luteranos y Católicos en diálogo a la búsqueda de una unidad diferenciada”, y el Pbro. Dr. Mario Haller, delegado para el ecumenismo de la Arquidiócesis de Parana, “Aproximación histórica desde catequesis y la liturgia”.

La Jornada se realizará en la Sede de la UCSF –Echagüe 7151- en el Aula 1.28.
Para mayores informes e inscripción pueden comunicarse a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla  

 
Noche de Oración Imprimir E-mail

Compartir

nocheoracion2017

 
Ordenación Presbiteral Imprimir E-mail

Compartir

ordenacion2017

 
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>

Página 1 de 139