31 de diciembre de 2016 - Jornada Mundial por la Paz PDF Imprimir E-mail

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JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ

Al comienzo de cada año el Papa envía un Mensaje para celebrar la Jornada Mundial de la Paz. Este año lo hace bajo el lema: La no violencia: un estilo de política para la paz. La paz es un valor y una aspiración de todo hombre de buena voluntad, sin embargo, es un bien aún no alcanzado. Es más, parecería que se aleja. Estamos hablando de una realidad que se debe construir y cuidar, en ella los valores y la libertad del hombre son una dimensión constitutiva. La paz no se impone, es fruto de la verdad y la vida, del amor y la justicia.

Luego de un siglo de dos guerras mundiales, Francisco dice que estamos “ante una terrible guerra mundial por partes”. En cualquier caso, continúa: “esta violencia que se comete por partes, en modos y niveles diversos, provoca un enorme sufrimiento que conocemos bien: guerras en diferentes países y continentes; terrorismo, criminalidad y ataques armados impredecibles”. ¿A quién beneficia esta violencia extendida por todo el mundo?, se pregunta (2). No teme denunciar a los que llama “los señores de la guerra”. Esto se justifica en la lógica perversa de aquella frase: “si quieres la paz prepara la guerra”.

Frente a esta realidad nos propone la no violencia activa. Se trata de un cambio sustancial. La no violencia no es una actitud pasiva, todo lo contrario, supone una dimensión humanista que privilegia una cultura del encuentro. Es una victoria que permite superar la raíz de la violencia que está en el corazón del hombre. Así, nos recuerda la enseñanza de Jesucristo cuando dice: el verdadero campo de batalla, en el que se enfrentan la violencia y la paz, es el corazón humano (cfr. Mc. 7, 21). Esto supone comenzar por uno mismo y, sobre todo, por ese ámbito único y fundante de la vida social que es la familia.

Francisco hace un llamado a la paz mediante la “no violencia activa”, que la define como: “un programa y desafío para los líderes políticos y religiosos, para los responsables de las instituciones internacionales y los dirigentes de empresas y de los medios de comunicación de todo el mundo” (6). Lo presenta en términos de un camino para construir una nueva sociedad. La Iglesia católica, va a concluir, acompañará todo tentativo de construcción de la paz con la no violencia activa y creativa. Para ello anuncia la creación del nuevo Dicasterio en el Vaticano que sea un Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Reciban de su obispo junto a mi afecto y oraciones, mi bendición en el Señor.

Mons. José María Arancedo
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz